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Mundo

Lula da SilvaBBC.- El expresidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva fue condenado este miércoles a 9 años y medio de prisión por corrupción pasiva y lavado de dinero.

En concreto, Lula fue hallado culpable de aceptar sobornos de la constructora OAS por US$1,1 millones, un monto que fue invertido en la reforma y amueblado con piezas de lujo de un apartamento triplex en la localidad costera de Guarujá, en el estado de Sao Paulo.

Lula, de 71 años, siempre negó los cargos y se considera víctima de una caza de brujas. Ahora tiene derecho a apelar la sentencia y no irá a prisión mientras dure este proceso.

La sentencia fue dictda por el juez Sergio Moro, quien señaló que la razón para no ordenar el arresto inmediato del mandatario para que apele en libertad es "evitar ciertos traumas".

En cualquier caso, la sentencia de Moro, encargado de las investigaciones sobre la trama de corrupción conocida como "Lava Jato" (autolavado, en portugués), es histórica: por primera vez un expresidente de Brasil es condenado por corrupción.

El caso, que inició alrededor de la petrolera estatal Petrobras, ha acabado salpicando a políticos y poderosos empresarios de Brasil.

Inflable de Lula vestido como presidiario.Derechos de autor de la imagenREUTERS
Image captionLa operación "Lava Jato" comenzó en marzo de 2014 y ha salpicado a políticos y poderosos empresarios de Brasil.

Según la sentencia de Moro, citada en medios brasileños, el de Lula fue "un delito complejo que implicó la práctica de diversos actos en momentos diferentes".

Además, de acuerdo con el juez, el hecho de que Lula era el encargado de nombrar a los directores de Petrobras, le otorgaba "un papel relevante en la trama criminal".

En varias oportunidades Lula ha adjudicado fines políticos a este proceso judicial e incluso ha negado que el apartamento de Guarujá sea de su propiedad, algo que Moro descartó en su sentencia.

¿Lula 2018?

Lula, quien fue mandatario de Brasil de 2003 a 2010 y todavía es uno de los políticos más populares de Brasil, había anunciado recientemente su intención de volver a ser candidato a la presidencia de Brasil en las elecciones de octubre de 2018.

No obstante, si el Tribunal Regional Federal confirma la condena, Lula podría resultar inelegible.

Dicho tribunal suele tomarse un año para analizar las apelaciones, por lo que es posible que la decisión judicial llegue en la víspera de la elección presidencial.

Durante sus años de gobierno, el exsindicalista alcanzó tal notoriedad nacional e internacional que el entonces presidente de Estados Unidos, Barack Obama, lo llamó "el político más popular del planeta".

Lula da Silva y Dilma Rousseff abrazados.Derechos de autor de la imagenAFP
Image captionRousseff, la sucesora de Lula en la presidencia de Brasil, fue destituida en agosto de 2016.

La sentencia de Moro, cuyas investigaciones por el operativo "Lava Jato" han llevado a que algunos lo consideren un posible candidato presidencial, llega en un contexto de profunda crisis política en Brasil.

Dilma Rousseff, la sucesora de Lula, fue sometida a un juicio político y destituida en agosto de 2016 por normas fiscales, maquillando el déficit presupuestal.

Desde entonces gobierna quien fuera el vicepresidente de Rousseff, Michel Temer, que actualmente enfrenta cargos por corrupción pasiva.

Hace tan solo dos semanas, Moro sentenció a 12 años de prisión a Antonio Palocci, un influyente ministro durante los gobiernos de Lula y Rousseff, también por corrupción.