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Mundo

MugabeBBC.- "La situación en nuestro país ha pasado a otro nivel", declaró en la televisión el general Sibusiso Moyo al anunciar el miércoles que los militares habían tomado control.

El militar indicó que el presidente Robert Mugabe, de 93 años, estaba "sano y salvo" e insistió en que no se trataba de un golpe de Estado.

El anuncio llegó tras una noche de rumores en la que tanques patrullaron las calles y se observó un movimiento de tropas en Harare.

Después se informó que Mugabe estaba "bajo arresto domiciliario".

La situación es confusa, pero todo parece indicar que hay dos explicaciones posibles.

Esta puede ser la apuesta de los militares para hacer retroceder a la esposa de Mugabe, Grace, que se está posicionando para suceder al presidente.

O es un esfuerzo para reemplazar a Mugabe con Emmerson Mnangagwa, quien fue destituido la semana pasada de su cargo de vicepresidente.

Impredecible

Según Andrew Harding, corresponsal de la BBC en Sudáfrica, estos son "momentos impredecibles para Zimbabue".

"Pero existe la posibilidad de que la extraordinaria apuesta del Ejército rinda frutos, y que se permita al presidente Mugabe, humillado y sin autoridad, retirarse con al menos la pretensión de dignidad", afirma Harding.

PeriódicoDerechos de autor de la imagenAFP
Image captionEl Ejército aseguró que no se trata de un golpe de Estado.

La pregunta que muchos se plantean es ¿cómo Robert Mugabe, el presidente más viejo del mundo, logró mantenerse en el poder durante casi cuatro décadas?

¿Y cómo Zimbabue en estos últimos 37 años pasó de ser uno de los países más prósperos de África a uno de los más pobres del continente?

Para entender el ascenso de Mugabe hay que remontarse a la guerra civil que se produjo en los 70 en la entonces Rodesia, que había sido colonia británica.

Tras su declaración unilateral de independencia de la Corona británica y la formación de un gobierno dirigido por la minoría blanca, liderado por Ian Smith, comenzaron los conflictos en el país.

A fines de los años 60, Rodesia era hogar de unos 200.000 blancos y unos cuatro millones de negros.

Y Smith tenía la creencia de que un régimen de mayoría negra "nunca ocurriría" en el país.

Estaba equivocado. Varias guerrillas se enfrentaron al gobierno, una de las cuales estaba dirigida por Robert Mugabe.

MugabeDerechos de autor de la imagenREUTERS
Image captionPor su papel en la "liberación de Zimbabue" muchos líderes africanos se rehúsan a criticar a Mugabe.

En 1980, tras la victoria rebelde y expulsión de los blancos del país, la mayoría negra tomó control del país, que fue nombrado Zimbabue.

Y Mugabe, a quien Smith había bautizado "un terrorista marxista" y que había sido encarcelado durante una década, se convirtió en presidente.

"El nuevo mandatario fue visto entonces como un héroe revolucionario que había combatido a la minoría blanca para liberar a su pueblo", recuerda Joseph Winter, corresponsal de la BBC en Zimbabue.

"Es por esto que muchos líderes africanos continúan renuentes a criticarlo".

"Fuente de alimento"

Ya en el poder, Mugabe, con sus fuerzas socialistas en su partido Zanu-PF, prometió combatir los "dos males del capitalismo y el colonialismo".

Y en las casi cuatro décadas que siguieron ejerció una autoridad sin rivales distribuyendo tanto tierras y poder a sus seguidores, como temor a sus opositores.

Zimbabue era considerado en los 1970 "una fuente de alimento" para la región.

Emmerson MnangagwaDerechos de autor de la imagenAFP
Image captionEmmerson Mnangagwa es respetado en los círculos militares, pero algunos lo acusan de abusos de derechos humanos.

Pero desde el 2000 el país ha sufrido crisis catastróficas en las que difícilmente ha podido alimentar a sus población.

Esto se ha debido tanto a severas sequías como a los efectos de un programa de reforma agraria que incluyó la confiscación de las granjas propiedad de los blancos y su redistribución a los zimbabuenses negros que no tenían tierras, lo cual condujo a drásticas caídas en la producción alimentaria.

"Todos sus críticos han sido descartados como 'traidores y vendidos'", dice Joseph Winter de la BBC.

"Siempre ha responsabilizado los problemas económicos de Zimbabue a un 'complot' de los países occidentales, dirigidos por Reino Unido, para destituirlo del poder debido a su confiscación de granjas de blancos", agrega Winter.

"Sus críticos afirman que Mugabe no tiene ningún entendimiento de cómo funciona una economía moderna", afirma.

"Él siempre se concentró en el asunto de cómo compartir el 'pastel nacional', en lugar de cómo hacerlo que creciera más".

ZimbabueDerechos de autor de la imagenAFP
Image captionMugabe no ha tenido temor de usar la violencia para mantenerse en el poder.

Hoy, la empobrecida economía de Zimbabue enfrenta varios desafíos: la pobreza y el desempleo son endémicos y los conflictos políticos y la represión son comunes.

Hay informes de que miles de civiles han muerto desde los 80 en operativos para aplastar la disidencia.

Y Mugabe ha logrado hábilmente deshacerse de sus rivales tanto dentro de su partido como en la oposición.

Pero ninguno de estos problemas, ni sus 93 años de edad y su debilitado estado físico habían logrado marcar el fin de Robert Mugabe.

Lo que quizás ha sido "la gota que derramó el vaso", ha sido el apoyar en la batalla por su sucesión a su segunda esposa, Grace, quien es 40 años más joven que él.

"Impopular"

Tal como le dijo a la BBC Peter Godwin, periodista zimbabuense y autor de "The Last days of Robert Mugabe" (Los últimos días de Robert Mugabe), esta vez quizás Mugabe ha ido demasiado lejos y ha perdido el apoyo de los militares, que hasta ahora lo han mantenido en el poder.

"Quizás este es el esfuerzo del Ejército para rechazar las intenciones de la esposa de Mugabe que se está posicionando para ser su sucesora, y esto no es aceptable ni para el Ejército ni para la generación de más edad del partido dirigente", dice.

Grace MugabeDerechos de autor de la imagenREUTERS
Image captionGrace es la segunda esposa de Mugabe y es 40 años más joven que él.

Grace Mugabe, explica Godwin, es una figura "sumamente impopular. La llaman Gucci Grace, la gran compradora, y cosas por el estilo".

"Es una mujer de temperamento incierto y mucha gente piensa que ella está tratando de convertir esta situación en un asunto familiar".

El problema, señala el periodista, es que no parece haber alguna alternativa capaz de rescatar a Zimbabue y guiarlo hacia la democracia.

"Se está hablando de que los militares podrían ofrecer un gobierno de unidad nacional", explica Godwin.

"Esto podría ser bueno para el país, si se incluye a los partidos de oposición, pero éstos están profundamente divididos".

"Y sobre Emmerson Mnangagwa, que hasta la semana pasada era visto como posible sucesor y cuya destitución provocó estos hechos, en muchos aspectos este hombre ha sido tan culpable como Mugabe de muchas aberraciones de derechos humanos", afirma Peter Godwin.

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